viernes, enero 21, 2011

El Marques y los Trenes de Avilés

ALBERTO DEL RÍO LEGAZPI en LNE. El pasado martes se celebró la presentación (otros valoraron el acto como representación) por parte del Ministerio de Fomento, del conocido popularmente como «plan de la barrera ferroviaria de Avilés». Una trama con una chepa de problemas a sus espaldas.

Se sabe que Avilés quedó, en 1890, separado de su fachada marítima, al llegar el ferrocarril. Las vías se constituyeron en férrea barrera entre el casco histórico y la milagrosa Ría, que desde el comienzo de la historia ciudadana, había convivido con Avilés, en un «hasta que la muerte nos separe», o mejor «hasta que un marqués nos separe».

El tren cortó esa relación íntima. Pero el ferrocarril fue el símbolo del progreso avilesino, en aquel esplendoroso último tercio del siglo XIX, cuando, en 1870, y ganando terreno a las mareas, se inicia la edificación de las 28 casas de la plaza del mercado. La canalización de la Ría y la llegada del ferrocarril, vinieron un tanto de la mano del marqués de Teverga. Así como el inicio, en 1895, de las obras de la iglesia nueva de Sabugo. //SEGUIR LEYENDO
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1 comentario:

  1. Anónimo8:47 a. m.

    Y hoy el marqués, que fue uno de los protagonistas de la primera revolución industrial de Avilés, sigue olvidado. Tenía una calle céntrica en la ciudad y "se la han quitado" y dieron su nombre a una calle del extrarradio donde ni una sola casa particular... Así, en ese contexto, Alberto del Río lo resucita, porque la verdad es que nunca dejó de estar presente su retrato en el salón donde se celebró la reunión del Ministerio de Fomento, para echar agua sobre los actuales proyectos de infraestructuras de Aviles. Y ahí estuvo presente (en pintura) el marqués que llevo el tren (el progreso) a Avilés.

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