lunes, octubre 08, 2007

El abandono del patrimonio industrial en Aviles

Dos articulos muy siginificativos al respecto. No conocemos al autor , pero compartimos el contenido plenamente.
Salvo la movilización puntual, practicamente a hechos consumados que origino el tema de la Térmica, y si exceptuamos el revuelo que organizo el tema del Mofletes (orquestado desde fuera de la ciudad) falta en Avilés un debate en el que la ciudadania tome postura respecto al futuro que desea para su rico patrimonio industrial y, si el caso, manifieste su indiferencia ante el mismo. Cualquier cosa menos el silencio.
Se agradecen comentarios.... Retomemos el debate.





Pisando el morro

ALBERTO DEL RÍO LEGAZPI / En España el Sur fríe, el centro asa y el Norte guisa. En Asturias, donde, a falta de un AVE, tenemos autopista -aunque de peaje- que nos une a la Meseta y a la tierra de María Santísima, lo demostramos con la fabada y el potaje.

En Avilés, lo mismo, aunque, por ser más finos, aquí se elaboraban exquisitos canapés con fama nacional, hasta que hace unos días cerró sus puertas La Serrana, histórico restaurante especializado en ellos. Ahora sólo nos quedan unos de piedra, incluidos en el paquete que el Estado español tiene reconocido al conjunto histórico-artístico avilesino desde 1955. sic

Situados en la antigua carretera de Avilés a Oviedo, son dos monumentales bancos, de once metros de longitud cada uno, realizados con piedra de la vecina cantera de Bustiello y construidos en 1783, por orden del rey Carlos III (el de la Puerta de Alcalá, miralá, miralá). Actualmente se encuentran acosados y atacados por una gasolinera y un vertedero ilegal.





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Algunas autoridades pertinentes cegaron, en su día, ojos y narices ante situación tan impertinente y fedionda como insultante. A kilómetro y pico de allí, en Llaranes y en el Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA), se encuentra abandonado a su suerte el parque de Bomberos de Ensidesa, que arquitectónicamente es cosa de mucho destacar, de hecho, está catalogado como patrimonio industrial.
Hoy luce despanzurrado su esqueleto singular, en otra espeluznante muestra del desprecio feroz que está recibiendo la historia industrial de la ciudad de Avilés, donde se avecina la voladura de la térmica.




El parque de Bomberos fue arrasado -ya hace bastante tiempo- por carroñeros que camparon (y lo siguen haciendo) a sus anchas por esta zona industrial, tan sosa de vigilancia. En esta película de terror, habrá que adjudicar algún papel protagonista a quienes no protegieron algo tan valioso, a los que -mira por dónde y vaya por Dios, qué casualidad, hombre- están justo enfrente, al otro lado de la carretera, allí donde se ubican las oficinas ejecutivas de la SEPI, o Infoinvest, que es una especie de Ensidesa, que en paz descanse, pero al revés. La siderúrgica producía; éstos achatarran.

Total, que por aquí y por allí están clavadas dos cruces del patrimonio industrial y artístico avilesino. Yo pensaba que todas las personas teníamos nuestra cara y nuestra cruz. Por lo que se ve, hay algunas que sólo tienen cara. Aunque mucha y dura. Un morro que se lo pisan.



Nos «esfuman» Ensidesa


LNE: ALBERTO DEL RÍO LEGAZPI / El miércoles 22 de agosto de 2007, a las 15.13 horas, pude contemplar la demolición de la última esquina de la Residencia de Ingenieros de Ensidesa. Una pena.

En este solar, por cierto, se ubicó el escogido y excluyente club de ingenieros de Ensidesa, un barómetro ideal para establecer los cambios socio-políticos experimentados en los últimos años en la ciudad.

Así, algunos supimos que en España había fraguado el régimen democrático en el momento en que el selecto club fue reconvertido en sidrería. Que para más inri llevaba un gallo de la quintana como logotipo.Algunos derribos nos descubren milagrosos paisajes urbanos; eso pasó en la llamada «manzana de los Álvarez».




Bloques de Ingenieros. A la derecha la residencia de ingenieros en construcción y el club social ( hacer clik sobre la imagen para aumentar el tamaño)




Pero en el del poblado de ingenieros van a levantar tres torres de catorce pisos para «oxigenar» el suelo, arguye el concejal de Urbanismo. Qué cosas. Pero donde es lastimoso el asunto es en las instalaciones fabriles desaparecidas. Le birlaron al futuro los mejores símbolos de una era industrial que transformó por completo esta ciudad. Están derrocando, borrando, achatarrando una época. Disiparon y «esfumaron» Ensidesa, aquella que tanto fumo echaba. A la que mayormente se llamaba, en Avilés, «la empresa» o «la factoría» y no «la fabricona» como dicen algunos.

Destruyeron, por un plato de lentejas, paisajes característicos de la segunda mitad del siglo XX. Y siguen derrotando con rapidez, estruendo y sin disimulo una arqueología industrial que marcó la historia de Avilés, como en su tiempo lo hicieron el Románico, el Gótico o el Barroco.

Ya decía Cervantes que es ligero el tiempo y no hay barranco que lo detenga, y es que los que permitieron que el impagable patrimonio industrial de la finada Ensidesa se destruyera son responsables ante la Historia, al menos de esta ciudad.Y, aun conociéndolos, lo que todavía no alcanzo es a calificarlos, si como gente errada o herrada. O ambas dos, como dicen ahora.

2 comentarios:

  1. Paseante11:10 p. m.

    Avilés debe reconciliarse con Ensidesa ( sus restos mejor) y su memoria y dejar de tratarla como a un vecino con el que te llevas mal.

    Mucho se ha perdido, pero aun pueden recuperarse numerosos edificios de alto valor y sobre todo la memoria colectiva de quienes trabajaron allí.

    Que no se lamenten nuestros hijos en un futuro cuando Mittal haya cerrado, Gijón tenga su parque temático de la siderurgia y Avilés un bosque de torres de 14 pisos.

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  2. Anónimo11:45 p. m.

    Aquí les dejo una dirección correspondiente a un blog en el que se expone el Patrimonio industrial de Avilés de forma más extensa, y abarcando otro tipo de conceptos más allá del estrictamente arquitectónico. http://patrimonioindustrialaviles.wordpress.com/

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